Alfredo Brady de la Rosa y Carolina Eraso
La tercera pareja de personalidades de La Habana que tomarán interés en Adriana, aunque por motivos muy diferentes a las otras dos. Donde los Lopez Vilas ponen la calidez y la cercanía, y los Murias el señorío y el conocimiento de las realidades de la colonia, los Brady representan la sofisticación y la alcurnia que derivan de su posición social y económica. De todos ellos aprenderá Adriana, una ávida estudiante de la vida y de las oportunidades que le brinda su imprevisible trayectoria. Además, Alfredo Brady de la Rosa y su esposa, Carolina Eraso, tienen un interés particular en la gallega: la ven como la mujer perfecta para su amigo Robert Watt, que es el vínculo inicial y relevante entre ellos. Terratenientes e industriales azucareros, están inevitablemente unidos a Cuba, y no son, como le dice Carolina a Adriana, “aves de paso, nuestra vida está ligada a esta isla”.